Calificar de «abominación» a un fracaso comercial y una decepción artística puede ser una condena demasiado dura para una grabación histórica. Pero dos generaciones de Piazzolla creyeron que así era. El culpable: la grabación de 1959 Take Me Dancing, realizada por el gran Astor Piazzolla en un intento por crear lo que él creía que sería el nacimiento del «jazz tango». Quizás ese epíteto en sí mismo fuera la razón principal por la que la música fracasó, más que el hecho de que se pidiera a un grupo de consumados improvisadores que tocaran música programática en un lenguaje con el que no estaban familiarizados. No importa que todo eso sea ya cosa del pasado, ahora que el magistral músico y bajista Pablo Aslan ha resucitado el cadáver de un clásico de culto con su magnífica versión titulada Piazzolla in Brooklyn. Y más allá de una reinterpretación de aquel proyecto condenado al fracaso, Aslan ha dado credibilidad al hecho de que Astor Piazzolla tenía, al menos, razón al suponer que los dos estilos podían convivir, codo con codo, en un interminable y arrogante compás llamado «Jazz Tango».
Hicieron falta más de cinco décadas y la llegada de la tercera generación de Piazzolla para descifrar el código, pero el verdadero ingenio proviene de Pablo Aslan, nacido en Argentina y afincado en Nueva York, uno de los pensadores más profundos del mundo de la música. Eso, sumado al hecho de que es un maestro del contrabajo y toca con oído absoluto y una técnica impecable, ya sea con arco o pizzicato, lo convierte en uno de los contrabajistas más destacados de nuestra época. Aslan no solo piensa melódicamente, sino que también emplea ideas armónicas avanzadas extraídas de expresiones y metáforas tan distantes entre sí como la música clásica, el jazz y el tango. Con grandes barridos del arco es capaz de evocar no solo visiones del paisaje verde de Argentina, sino también fusionarlas con un pizzicato impecable —con la ruidosa urbanidad de su Nueva York natal. Y en este proyecto destaca porque su técnica se integra a la perfección con la revelación que tuvo al escuchar la grabación original de Piazzolla. De alguna manera, Aslan encontró la clave que al gran bandoneonista se le escapó. Y esa fue una formación que se siente tan cómoda con la improvisación como con el arte algo rígido del tango —al menos el que Piazzolla imaginó—.Aslan ha logrado aflojar el férreo control del compás del tango e introducir el swing y el shuffle de las frases idiomáticas del jazz en esa misma música que Piazzolla consideraba demasiado rígida para su gusto. No hay ni una sola nota fuera de lugar en todo el álbum. Las composiciones originales de Piazzolla se interpretan con un nuevo brío y aquellas que seguramente habrían despertado la ira del difunto maestro —«Laura» y «Lullaby of Birdland»— se reimaginan con una maestría absoluta que, de alguna manera, antes no había dado en el blanco. Por supuesto, sería una omisión no mencionar que Pablo Aslan cuenta con un socio incondicional en el nieto de Piazzolla y percusionista de gran colorido, Daniel «Pipi» Piazzolla. No es la primera vez que el joven artista contribuye de manera monumental a un gran proyecto de Aslan, pero sin duda este brilla como un reluciente trofeo musical para el percusionista. Además, Gustavo Bergalli vuelve a demostrar que está a la altura de figuras como Arturo Sandoval y Claudio Roditi, al cantar con frases bellamente bruñidas que hacen que los nuevos tangos resulten aún más dulces al oído. El joven bandoneonista Nicolás Enrich tiene ante sí el reto más difícil: llenar los zapatos del maestro, el propio Astor Piazzolla.
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Enrich sale airoso de la prueba, ya que no se deja intimidar ni amedrentar por la situación. Al contrario, se mueve con deleite espiritual, como si todo su cuerpo bailara al son de la música. Y Abel Rogantini demuestra una vez más —al igual que el joven Piazzolla— ser uno de los intérpretes más perspicaces y consumados de la música de Aslan.
Este disco es un triunfo no solo porque Pablo Aslan logra un milagro, sino también porque salda una cuenta pendiente de cincuenta años; algo que sin duda complacerá al espíritu del gran Astor Piazzolla, quien fue quien lo inició todo._Raul da Gama (latinjazznet)
Pablo Aslan Quintet - Piazzolla in Brooklyn (2011)
Temas:
01. La Calle 92
02. Counterpoint
03. Dedita
04. Laura
05. Lullaby of Birdland
06. Oscar Peterson
07. Plus Ultra
08. Show Off
09. Something Strange
10. Triunfal
Musicos:
Pablo Aslán (Bajo)
Gustavo Bergalli (Trompeta)
Nicolás Enrich (Bandoneón)
Abel Rogantini (Piano)
Daniel “Pipi” Piazzolla (Batería)


